De vendedor de calle a consultor de marketing, ventas y negocios
Economista. Empresario. Fundador de JBM Comunicaciones. Creador del Método CONEX. Más de 20 años entre la calle, la gerencia y los negocios de verdad.
Soy Juan Balza, economista, empresario y consultor de marketing y ventas. Pero si realmente quieres entender de dónde viene mi manera de trabajar con los negocios, tengo que comenzar bastante antes de los títulos, las consultorías, las agencias y las estrategias.
He sido vendedor de mostrador, repartidor de volantes, promotor de marcas, vendedor B2B de calle, gerente de ventas, emprendedor, fabricante, Community Manager, director de agencia y consultor. En ese orden. Cada etapa influyó en la siguiente.
Hoy concentro toda esa experiencia para ayudar a empresarios, marcas y profesionales a entender dónde están, organizar lo que tienen y construir una estrategia para avanzar.
Mi primer trabajo terminó con un despido
Tenía 17 años. Acababa de salir del liceo y conseguí trabajo como vendedor de piso en una tienda de repuestos para electrodomésticos. Mi responsabilidad era atender a las personas que llegaban buscando alguna pieza y, cuando no había clientes, debía ayudar a preparar en el depósito los pedidos para ventas al mayor.
En esa misma época me habían regalado mi primer celular. Y sí, pasó exactamente lo que probablemente estás imaginando. Estaba más pendiente del teléfono, los mensajes y mis cosas que de algunas responsabilidades del trabajo. Me llamaron la atención varias veces. No hice suficiente caso. Hasta que un día el dueño decidió sacarme de la empresa.
Más de veinte años después puedo contar esa historia tranquilamente porque forma parte de mi carrera tanto como cualquier cargo gerencial que ocupé después.
Mi vida profesional no comenzó siendo consultor. Comenzó aprendiendo a trabajar. Y algunas de esas primeras lecciones las aprendí equivocándome.
Mi escuela comenzó en la calle
Después de aquella experiencia, mi hermana mayor me ayudó a entrar en Evenpro Promociones, una empresa dedicada a publicidad, promociones y trade marketing en Venezuela. Ahí comenzó mi verdadera relación con el mundo de la publicidad. Y comenzó literalmente en la calle.
Repartí volantes en semáforos. Trabajé como promotor. Participé en activaciones. Trabajé merchandising. Estuve en eventos, playas, universidades y diferentes espacios donde las marcas buscaban conectar directamente con sus consumidores. Con el tiempo también tuve la oportunidad de supervisar equipos de activación.
Entre esas experiencias recuerdo haber participado en acciones relacionadas con la entrada de Axe en Venezuela, incluyendo activaciones realizadas en universidades.
Hoy hablamos muchísimo de experiencias de marca, activaciones, puntos de contacto y trade marketing. Yo comencé a conocer todo aquello desde el otro lado: ejecutándolo.
Antes del marketing, decidí estudiar Economía
Mi primera elección universitaria fue Ingeniería Eléctrica. Duré un semestre. No era para mí. Después entré a estudiar Economía y en 2011 me gradué como economista. La carrera me permitió comenzar a entender desde otra perspectiva muchas cosas que ya estaba viviendo en la calle: mercados, empresas, planificación, recursos y comportamiento económico.
Después de graduarme trabajé para un organismo gubernamental: primero en el área de Planificación y Presupuesto y posteriormente en Comercialización. Un cambio de administración terminó aquella etapa. Y recuerdo perfectamente la preocupación. Pensaba que podía ser difícil volver a conseguir trabajo. Terminó ocurriendo algo completamente diferente.
Aprendí ventas vendiendo
Comencé a trabajar para una distribuidora de productos de consumo atendiendo comercialmente una extensa zona de Aragua y localidades cercanas. Ya no estaba esperando clientes detrás de un mostrador. Ahora era vendedor de calle B2B.
Tenía que planificar rutas, organizar visitas, conseguir pedidos, mantener relaciones comerciales y atender una cartera que rondaba entre 120 y 150 clientes. Ahí descubrí que me gustaban las ventas. También descubrí algo que todavía aplico cuando trabajo con equipos comerciales:
Vender es muchísimo más que hablar bien. Hay planificación, seguimiento, relaciones, negociación, disciplina, conocimiento del cliente, persistencia. Y algo que ningún CRM puede hacer por ti: ganarte la confianza de la persona que tienes enfrente.
De vendedor a gerente de ventas
Después apareció una nueva oportunidad. Una empresa del sector pinturas necesitaba reconstruir parte de su operación comercial y asumí el cargo de Gerente de Ventas. El cambio fue grande. Pasé de preocuparme por mi propia cartera a ser responsable de un equipo comercial distribuido en diferentes zonas de Venezuela.
Inicialmente tenía aproximadamente diez vendedores bajo mi responsabilidad y posteriormente fuimos incorporando nuevos integrantes. También trabajamos la activación del telemarketing y las televentas desde la empresa. La organización venía atravesando un momento complicado y participé, junto con un nuevo equipo administrativo y comercial, en su recuperación.
Aquella experiencia me obligó a aprender algo completamente distinto. Una cosa es vender y otra muy diferente es dirigir vendedores. Comencé a desarrollar habilidades de gerencia, liderazgo, comunicación, negociación y manejo de equipos. También tuve que sentarme a negociar con propietarios y responsables de grandes almacenes, retailers, distribuidores y ferreterías.
La calle me había enseñado a vender. La gerencia comenzó a enseñarme a construir sistemas para que otros también pudieran hacerlo.
Entonces decidí emprender
Alrededor de 2014-2015 tomé una decisión importante: renuncié. Mi hija Gabriela Valentina estaba por nacer y junto con mi esposa, Karlyn, comenzamos nuestra etapa empresarial. Nuestro primer negocio estuvo relacionado con el sector ferretero. La experiencia comercial anterior me había dejado relaciones con grandes distribuidores y fabricantes, así que comenzamos a comprar y distribuir productos hacia pequeñas ferreterías.
Parecía una transición bastante natural. Hasta que el mercado cambió. El sector construcción venezolano atravesó una fuerte contracción y tuvimos que buscar otras oportunidades.
También aprendí haciendo negocios que no salieron como esperaba
Entramos al mercado de productos de limpieza. Aprendimos incluso a fabricar. Vendíamos a autolavados, tiendas, condominios, peluquerías y otros negocios. El crecimiento llegó muy rápido. Demasiado rápido para la estructura que teníamos.
Crecer desordenadamente también puede convertirse en un problema. Esa lección terminó influyendo directamente en mi trabajo como consultor años después.
Durante aquella etapa llegamos a trabajar como pequeños proveedores de Ron Santa Teresa. Estábamos aprendiendo de compras, inventario, distribución, proveedores, negociación, logística y flujo de caja. Estábamos aprendiendo empresa haciendo empresa.
Las redes sociales cambiaron nuevamente mi camino
En medio de aquella evolución apareció algo que comenzaba a crecer con fuerza: las redes sociales. Hice mi primer curso de Community Manager y vi una oportunidad.
Un amigo con quien estudiaba un diplomado de gobernabilidad y gerencia ya tenía una agencia de publicidad. Comencé a trabajar con él llevando la parte digital. Eso me permitió entrar en un mundo nuevo: diseñadores, creativos, contenido, clientes, planificación, producción, equipos.
Comencé a conseguir mis propios clientes y eventualmente armé mi propia estructura. Sí, antes de dirigir una agencia también me tocó publicar. Después creamos una agencia con otro socio. Comenzamos con aproximadamente cinco o seis clientes. Llegamos a gestionar 33 clientes de redes sociales simultáneamente, además de proyectos de fotografía, video y asesorías.
Después de aproximadamente cuatro años y medio decidimos terminar la sociedad en buenos términos. Y comenzó otra etapa.
El nacimiento de JBM Comunicaciones
Junto con mi esposa Karlyn decidí comenzar nuevamente. Así nació JBM Comunicaciones. Era febrero de 2020. Teníamos alrededor de ocho clientes de redes sociales y muchos planes. Un mes después llegó la pandemia.
El 19 de marzo se anunciaron fuertes restricciones en Venezuela y prácticamente todo cambió. No teníamos oficina. Mi esposa y yo nos estábamos mudando con nuestra hija a nuestro primer apartamento solos. Venía además de perder aproximadamente 500 dólares en una estafa. Y nuestros clientes tampoco sabían exactamente qué iba a ocurrir con sus negocios.
Fue uno de esos momentos donde tienes dos opciones: quedarte esperando o comenzar a inventar soluciones. Escogimos la segunda.
Durante aquellos meses mi trabajo con los clientes cambió. Ya no era solamente "vamos a publicar en Instagram". Había empresarios preguntándose cómo venden si su negocio está cerrado, cómo hacen entregas, cómo llevan parte de su operación al mundo digital. Me tocó acompañarlos, buscar soluciones, pensar nuevos modelos y ayudarlos a comunicarse en un escenario completamente diferente.
Y creo que allí comenzó a fortalecerse mucho más mi faceta de consultor. Porque entendí que muchas veces el empresario no necesita otra publicación. Necesita a alguien que pueda sentarse con él, entender el problema y ayudarlo a organizar una solución.
JBM hoy: crecimiento que importa
Seis años después, la historia es bastante diferente. Actualmente en JBM Comunicaciones trabajamos con más de 25 clientes activos en gestión de redes sociales y participamos en el desarrollo de aproximadamente cinco marcas, además de otros proyectos y servicios de marketing.
Pero la evolución que más me interesa no es solamente la cantidad. Es cómo cambió nuestra manera de trabajar. Después de tantos años trabajando con empresas descubrí que había un patrón que repetía una y otra vez cuando llegaba un cliente que necesitaba una estrategia integral. Yo tenía una metodología. Simplemente todavía no le había puesto nombre.
También enseño lo que he aprendido. Durante estos años he tenido la oportunidad de impartir talleres, cursos, capacitaciones y participar como ponente en diferentes eventos. Hablo de marketing, ventas, comunicación, negocios, marca personal y, más recientemente, inteligencia artificial aplicada al marketing y los negocios.
Intento enseñar de la misma manera en que aprendí: con ejemplos, en palabras sencillas, con situaciones reales. No me interesa utilizar veinte términos técnicos para explicar algo que puedo hacer entender en cinco minutos.
+20 años de calle y gerencia
De allí nació el Método CONEX
Después de tantos años trabajando con empresas descubrí que había un patrón que repetía una y otra vez. Yo tenía una metodología. Simplemente todavía no le había puesto nombre. CONEX organiza mi manera de analizar y trabajar un negocio alrededor de cinco etapas: Claridad. Orden. Nicho. Ejecución. Expansión.
Antes de invertir más dinero, contratar más personas o intentar duplicar las ventas, quiero entender el negocio. Porque mis propias experiencias empresariales me enseñaron que crecer sin estructura puede ser tan peligroso como no crecer.
Marketing, ventas y estrategia para negocios reales
Marketing estratégico
Desarrollo de marca, posicionamiento y estrategia de contenido para empresas y profesionales que quieren convertir audiencia en clientes.
Consultoría de ventas
Diagnóstico y organización de equipos comerciales, procesos de venta y sistemas de seguimiento. Desde la calle hasta la gerencia.
Trade marketing
Estrategia de punto de venta, activaciones de marca y material POP para empresas que necesitan conectar el mundo digital con el físico.
Método CONEX
Consultoría integral para organizar y escalar negocios: claridad, oferta, contenido y sistema de ventas que funcione sin depender de la suerte.
JBM Comunicaciones
Agencia de marketing digital con más de 25 clientes activos. Redes sociales, producción de contenido y gestión de marca.
Talleres y formación
Capacitaciones en marketing, ventas, marca personal e inteligencia artificial. En palabras sencillas, con casos reales, sin relleno.
Si tienes un negocio o quieres construir una marca que venda
Después de más de dos décadas trabajando, vendiendo, dirigiendo equipos y construyendo negocios, hay algo que todavía me sigue gustando muchísimo: agarrar una idea, un problema o un negocio desordenado y ayudar a convertirlo en algo que tenga sentido, pueda vender y tenga espacio para crecer.